martes, 1 de mayo de 2012

San Mamés y su caliente 'venganza' contra Florentino Pérez por la negativa copera

El Athletic quiere que San Mamés sea un 'infierno'

El fútbol español está plagado de partidos clásicos llenos de tensión y rivalidades enquistadas en el tiempo. Uno de ellos es el Athletic de Bilbao - Real Madrid. Dos históricos de nuestra Liga que se verán mañana las caras con un elemento extradeportivo nuevo como acicate contra los madridistas. Los rojiblancos quieren usar la negativa de su presidente Florentino Pérez, a organizar la final de Copa en el Bernabéu como elemento para crear un ambiente caliente que complique el alirón de los merengues. ¿Boicot al pasillo blanco?






Si el conjunto de Mourinho ganase en San Mamés la Liga sería, sí o sí, matemáticamente suya. Una opción que también podría darse antes de la disputa del encuentro, en caso de que el Málaga ganase al Barcelona en su visita al Camp Nou, dos horas antes de la cita en 'La Catedral'.

Sea como fuere, la lógica señala a que el 32º título para los blancos deberá ganarse en el terreno de juego ante un rival, los de Bielsa, encorajinados por lo sucedido con el sainete de la finalísima que disputarán en Copa contra el Barça.
Las 'excusas' del Real Madrid

En aquella ocasión tanto blaugranas como vascos pedían que el partido se disputase en el Bernabéu para, así, poder dar cabida al mayor número posible de aficionados de uno y otro bando. El Real Madrid, tal y como adelantó EcoDiario.es, se negó. Lo hizo usando en primer lugar el argumento de las obras.

El coliseo blanco estaría reformando baños y asientos justo ese fin de semana, el del 20 de mayo, fecha inicialmente prevista para la cita.

Más tarde, los merengues argumentaron cuestiones de seguridad. Si se clasificaban para la final de la Champions (día 19) y la ganaban, las celebraciones se producirían precisamente ése 20 de mayo, día elegida por la Federación Española de Fútbol (RFEF) para la final de Copa.

La conjunción de ambos factores elevaba el riesgo de la seguridad de las tres aficiones, la blanca, la culé y la bilbaína. La sede finalmente elegido fue el Vicente Calderón y la cita, una semana después, el 25 de mayo, sábado.
Miedo a un Barça campeón

Desde el Camp Nou y San Mamés se observó en estos argumentos una excusa personalizada en Florentino Pérez, máximo impulsor de esta propuesta. El verdadero motivo escondería una negativa frontal del Real Madrid a que el Barça pudiera ganar el título en su feudo, tal y como ocurrió en 1996, cuando los de Bobby Robson se impusieron al Betis 3-2. Aquello dio lugar a la imagen de Joan Gaspar celebrando el título eufórico en pleno césped de Chamartín.

Entre las declaraciones de indignación destacó la de Josu Urrutia. El presidente del Athletic se mostró más enfadado incluso que sus homólogos en el Barça y amenazó con un recibimiento hostil en el partido de Liga que debían jugar contra el Real Madrid. "La afición de San Mamés es inteligente y sabrá cómo responder a Florentino Pérez", comentó en un mensaje ambiguo cargado de intencionalidad.

Los caprichos de la competición han querido que el Real Madrid se juegue una de sus Ligas más ansiadas precisamente ante la afición que tanto lo ha criticado por esa negativa a jugar en el Bernabéu.

Las peñas rojiblancas han pedido a sus miembros y el resto de forofos que preparen un ambiente que haga del 'Botxo' un 'infierno' en el que el Real Madrid caiga y se le complique, aunque sólo sea un poco, alcanzar la Liga frente al Athletic.